lunes 28 de septiembre de 2009

Refugio Navazos de Libar 26.09.09



El sábado día 26 llovía sin parar a las 7 de la mañana cuando sonó el despertador. Era la primera salida de esta temporada y todo apuntaba a fastidiarnos el día. Yo me encontraba en el patio de mi casa disfrutando del sonido del agua y pensando lo bien que venía el agua para los arbolitos que están plantados en El Palomar, salí hasta el centro del patio para mojarme la cara y tener esa increíble sensación de frescor... cuando sonó el teléfono



Saltaron la dudas; salir con la que estaba cayendo o suspender. La decisión fue rápida:



-Vamos a salir y si cuando lleguemos esta la cosa "mu" negra desayunamos y nos volvemos "pa" casa.

-Vale, vale.

-Llama tú a Rayo y recógeme.



Eran las 8 de la mañana y como estaba previsto salimos rumbo a la Sierra de Grazalema.



Maravilloso espectáculo las nubes de la mañana cargadas de agua y recibiendo la primera luz del día. Tal como avanzamos hacía la sierra, la lluvia empezó a cesar dejando una mañana muy encapotada pero sin lluvia; esta volvería y acabaríamos empapados a media mañana; mientras cruzábamos los Llanos del Republicano en Villaluenga del Rosario.



No es la primera vez que cruzamos esta zona con lluvia, es más, se esta convirtiendo en un clásico, por las innumerables veces que nos hemos mojado en estos páramos. Esta era nuestra reflexión, pero nosotros nos aferramos a nuestro espíritu reventón ( pica en nuestra web la pestaña: EL CLUB y leer el párrafo tercero)



Situados en el aparcamiento donde sale la ruta oficial que cruza Los Llanos del Republicano, estuvimos esperando a un compañero que había quedado con nosotros para andar, llegó la hora, esperamos los minutos prudentes de cortesía, y como no aparecía nadie, comenzamos nuestra ruta.



Volveríamos por la ruta oficial mojándonos y apretando el paso, pero el comienzo fue por el sendero que está a la izquierda y baja introduciéndonos en un precioso pinar, que siempre lo habíamos visto desde arriba. La improvisación de la ruta nos llevó por unos parajes de inusual belleza, más escondidos, y menos pisados. Nuestro objetivo: alcanzar el refugio de montaña de los Navazos de Libar.



"En la traspuesta está el refugio"... , nos comentó un vecino que andaba por allí, mirando al horizonte e indicando con la mano por donde teníamos que pasar, "cuando se acaben los pinos, a la derecha", decía. A decir verdad, no suponía ninguna dificultad la ruta ya que es una zona bien conocida por los miembros del Reventón.



El refugio está situado en el primer alto que hace el Puerto Correo, y en una casa con aljibe rodeada de pinsapos y algún que otro membrillo. Pero se encuentra cerrado. Ya habíamos estado indagando la forma de hacer uso de él, sobre todo para cobijarte ya que la lluvia comenzó a caer cuando nos encontrábamos en la puerta. Nuestra sorpresa fue la información que días antes nos habian dado desde la oficina del parque y pudimos comprobar in situ. La información decía que el refugio se encuentra arrendado al uso de un ganadero. Consideramos la situación con la lluvia cayendo y arrinconados en el umbral de la puerta cerrada. ¿Será posible reivindicar la apertura para el uso de los senderistas? o ¿ tendremos que fastidiarnos y ver como una edificación de propiedad pública; con el objetivo concreto de servir de descanso a los senderistas; se dedica a otra cosa?. Hicimos la promesa de seguir con nuestra investigación y siguiendo nuestro improvisado camino volvimos bajando por el Puerto Correo. Cuando llegamos abajo decidimos ir a visitar la Sima del Republicano, una impresionante gruta que se encuentra a 600m justo donde empieza el paso de Puerto Correo (este lugar se encuentra perfectamente indicado)


Ha sido la primera salida de esta temporada y esperamos muchas más , haga frío o calor, llueva o nieve. Lo importante es disfrutar de la Naturaleza, hacer ejercicio de paso, y compartir una buena aventura...eso es todo amigos.Hasta la próxima.
























martes 12 de febrero de 2008

La Crestería del San Cristobal al Torreón 09.02.08


En La Sierra de Grazalema encajada entre el pico del San Cristobal (1556 m ) y el Torreón (1654 m ) se encuentra La Crestería. Este cordón minúsculo en la distancia y desafiante en la cercanía, nos motivó lo suficiente, como para no dejar escapar los escasos permisos que se conceden para poder realizar esta travesía.

Quizás la fascinación que ejerce esta ruta para alguno de nosotros se deba a Gil Pérez y a su guía: Andar por la Sierra de Grazalema o quizás sea porque es una ruta para usar, brazos , piernas, cabeza y los cinco sentidos para no despeñarte ni darte ningún golpe.

Subimos por la senda de *La Higailla hasta el *Prado de La Maria, situado a los pies del San Cristobal. El Adelantado con ManolitoGPS, J.L. Vitoria y su hermano Manolo siguen sus pasos, Rayo como siempre de aquí para allá fotografiándolo todo y P. Vela, con mochila nueva, junto al sherpa cerrabamos la expedición.

El día estaba claro, a un lado algunas nubes se encontraban atrapadas en el Parque de Los Alcornocales, al otro lado El Valle del Guadalquivir se despliega hasta el infinito. Desde la cumbre del San Cristobal esta vista nos acompañará durante todo el recorrido.

Extremando precauciones comenzamos a caminar por la cresta, unas veces a un lado y otras al otro, alternando las vistas y protegiéndonos del fuerte viento que soplaba.

El afán de superación que nos motiva cuando realizamos alguna ruta, se vivió con P.Vela, cuando a mitad de camino había que pasar un tramo con cierta dificultad y riesgo. El Adelantado y Rayo, con sus cámaras digitales, esperaban inmortalizar la caída al vacío de P.Vela, mientras decían: "Saluda a la cámara, ahora, ahora..." ¡¡ qué desconsiderado es el mundo a veces !!.

La expedición se partió en dos, justo cuando comienza un enorme roquero que nos situa en la base de El Torreón. El Adelantado con Los Hermanos Vitoria guiados por ManolitoGPS subieron los Primeros, Rayo, P.Vela y el sherpa vagamos por el limbo del roquero duranten buen rato, hasta que vislumbramos la vía de subida.

Ya en la cumbre y no encumbrados, la expedición se parapetó del viento. Antes se habían hecho las fotos de rigor y habíamos compartido el momento con otros senderistas que se encontraban arriba. Pertrechados y como el que no quiere la cosa repusimos fuerzas y comenzamos el descenso.

El objetivo final no era acabar en la cumbre de El Torreón y volver por la ruta oficial.Nos habíamos marcado acabar en el área recreativa de Los LLanos, y ManolitoGPS tenía las coordenadas en su poder.

El descenso lo hicimos siguiendo la cresta, sin camino, sin marcas y sin saber muy bien cual era el pico de El Puntal, donde en teoría hay un camino que baja hasta el área .

Alentado por el parpadeo de ManolitoGPS o por la pastilla de Redoxon con miel de romero que se había tomado por la mañana, El Adelantado se perdió de vista seguido de los hermanos Vitoria, Rayo servía de enlace y P.Vela y el sherpa dudábamos poder encontrar un camino que nos permitiera andar más cómodos.

La hora se nos echaba encima y todavía todo quedaba muy lejos cuando El Adelantado apareció encima de un cerro haciéndonos señales de que teníamos que volver.ManolitoGPS por el contrario decía que el pico de El Puntal no era ése donde estaba El Adelantado.Volvimos por una senda que nos llevó al camino oficial y seguimos descendiendo.

Bajando y echando una mirada atrás pudimos comprobar que el pico de El Puntal es el que está en la punta como su nombre indica !ManolitoGPS eres un monstruo!

No pudimos llegar al área recretaiva de Los Llanos , quizás fue por la hora o quizás por la distancia ,el caso es que acabamos en la entrada oficial al Torreón donde no teníamos ninguno de los dos coches, uno estaba en el Puerto del Boyar a cuatro Kms y el otro en el área de Los LLanos a tres kms. La solución llegó rápida en forma de monovolumen que acercó a JL Vitoria hasta uno de los coches, mientras el resto estirábamos y evaluábamos el día: fueron ocho horas y 20 minutos andando, no estuvo mal. Manolo F.Vitoria se estrenó con El Reventón que una vez más hizo honor a su nombre.

Hasta la próxima.

*Denominación propia del Club Reventón.













lunes 28 de enero de 2008

Sierra de Tejeda y Almijara (26.01.08)



LA MAROMA
Subir al cielo no es nada fácil .Unos dicen que se consigue llegar a base de rezos y plegarias, a mi me parece un poco absurdo por lo alto que está. Otra forma mas terrenal es salir un sábado con El Reventón en busca de cualquier cumbre, cosa fácil: salir a las siete de la mañana como de costumbre, tener la suerte meteorológica de tu parte, y subir como un chinchorro de repecho por alguna de las muchísimas montañas y sierras que tenemos a nuestro alcance. El cielo estuvo este sábado en la Sierra Tejeda (Málaga-Granada) y el paseo por las nubes fue en su parte más alta, La Maroma.

La Maroma tiene varios sitios para subir: Canillas de Aceituno, El Alcázar y por el área recreativa el Robledal. Esta última es la más espectacular, rápida y sencilla, y por supuesto la más bonita.
La ruta comienza en el área recreativa el Robledal donde se deja el coche, unos indicadores te sitúan en la dirección a seguir y la mayor parte de la ruta está estaquillada por lo que no tiene ningún tipo de problemas. También ayudan varias señales pintadas en las piedras y los famosos hito (piedras sobre piedras) que te llevan sin ninguna dificultad hasta la cima (2.065m) .
El camino transcurre entre empinadas rampas que zizaguean y donde conviene aplicarse el cuento de los Amigos Pateadores de los Montes de Málaga que dicen: "Hay que caminar como viejo achacoso para llegar como ágil mozo". Todo transcurre entre senderos de pinos, robles, encinas, y algún que otro tejo, este árbol es el que da nombre a la sierra. Cuando alcanzas el paso del Salto del Caballo a unos 1.900m (este punto está indicado con su cartel correspondiente) se acaban la vegetación y unos metros mas arriba hay un paso estrecho que le llaman el Contadero, aquí se contaba el ganado que bajaba de la sierra ya que por su estrechez los animales pasan uno a uno. En este punto comienza la subida a la plataforma de piedra donde esta el vértice. Arriba hacía frío y las nubes habían formado un mar a nuestro alrededor. el sol brillaba...estábamos en el cielo.
Bajando nos atribulamos un poco, no sé si fue porque vimos algunas cabras o porque las marcas pintadas desaparecieron, el caso es que cada uno bajamos por donde quisimos hasta el paso del Salto del Caballo donde nos reagrupamos, y a la voz de: jalapabajo comenzamos el descenso hasta donde teníamos los coches.
Como disfrute de la ruta está: la tostá que nos sirvieron en la Alcaicería, las vista de Sierra Nevada durante todo el recorrido, los buchitos de agua que das cuando paras, la tortilla de tagarninas de Domingo, los filetes empanados de Pepito Vela , el queso masdam que llevo José Luis Vitoria y el buen rato que echamos con ManolitoGPS... !!!cómo camina el muñeco!!!. y por supuesto lo mejor de todo la compañía. Para olvidar: el chorizo que llevaba en la mochila y que no salió de ella para la próxima caerá, hasta entonces el cielo puede esperar.
Un abrazo de árbol para tod@s

lunes 3 de diciembre de 2007

Las Camaretas - Pinsapar de Cubero









Sierra de Las Nieves 02.12.07


Es domingo y luce un sol espléndido , en la Sierra de las Nieves se ofrece un espectáculo de belleza inaguantable.


Después de habernos dado el primer remojón de la temporada en la ruta del Salto del Cabrero, de habernos vuelto sin llegar al Torrecilla por Tolox, y sabiendo que ya nos habíamos equivocado anteriormente en la subida al cerro de las Camaretas, pensando que con el transcurso del tiempo vas acumulando pequeños fracasos y siempre seguros y convencidos que para querer andar no hay excusas; emprendimos la ruta. Son las diez de la mañana y estamos en el área recreativa de los Sauces, el sol es radiante y nos va acompañar durante toda la ruta , aunque en los sitios sombríos hace un poco de frío.


Como ávidos cazadores de pinsapos subimos por la vereda que asciende hasta la Cortijo Huarte, está casa es un punto de referencia dentro de la cañada de la Encina que es donde nos encontramos. Pasamos la casa donde hay una fuente y seguimos junto a la alambrada que protege unos arboles frutales que desemboca en la Fuente de los Algarabeos. Esta fuente está escondida detrás de unos pinsapos, aquí el suelo ha perdido su vereda y es de grandes placas de piedra. El paraje es curioso y nos hace pensar en otros tiempos y en otras formas de vida, sobre todo al ver que la fuente contenía de manera rústica y hecha en piedra, una tabla de lavar con sus lajas y todo para poder restregar la ropa. Seguimos el camino que retoma su estado de vereda una vez que sales del paraje donde se encuentra la fuente.


En este punto todavía no teníamos claro si ir al Pinsapar de Cubero o vengarnos del Cerro de Las Camaretas, ya que lo tienes a la vista. Decidimos la venganza y tomamos el primer desvío a la izquierda, señalizado por un hito de piedras, de frente el pinsapar de Cubero y a la derecha El Jarro, un pico con una forma extraña. La vista de la Cañada de la Encina es espectacular desde que coges este desvío hasta que llegas al Puerto de las Camaretas, dejando al lado derecho el pinsapar que se ve bien delimitado. Los estragos de algún incendio en años anteriores pone la nota del día, ya que la figura de un pinsapo quemado es muy triste.

Ya en el puerto solo es cuestión de atacar la mole de piedra del cerro. Una vez culminada nuestra venganza y repuestos de la subida, comenzo el proceso de reconocer nuestros errores. Nosotros encima del cerro y enfrente otro cerro donde habíamos subido la visita anterior y que venía a demostrar el despiste total que llevamos algunas veces... Cosas del camino. Merece la pena subirlo, no hay megapixeles para igualar tanta belleza, el aire es sereno y nos distrae un senderista que cruza el puerto y que pretende adentrarse en el pinsapar de Cubero que desde la cumbre se muestra sinuoso, silencioso y oscuro. Las voces de otros senderistas se cuelan hacia arriba , sin poder verlos, emprendemos el descenso.


Desde El Puerto de las Camaretas volviendo por nuestros pasos cogemos la vereda que se adentra en el pinsapar. Cuando entras cambia el color del día y la temperatura. Andamos entre pinsapos muy ancianos, que por debajo parece que estén secos, creando un tono grisáceo con su maraña de ramas, que se mezclan con el verde de muchos pinsapos jóvenes y pinsapitos creando un ambiente de fantasía que con el musgo y la humedad te traslada muy cerca del Laberinto del Fauno, solo faltaba la música. Seguimos la vereda y sin perder la orientación del Cortijo Huarte buscamos el camino por el que subimos para volver a la casa. El Jarro, el pico de forma caprichosa se queda ahora a nuestra izquierda y el Cerro Camareta a nuestra derecha .

Para concluir la ruta después de pasar la casa del Cortijo Huarte tomamos el primer desvío a la derecha, esta vereda nos sitúa en el otro lado de la Cañada de la Encina y retomamos el camino de las minas desde puerto Huarte. Este camino esta estaquillado y transcurre entre pinos, todavía pueden observarse las bocas de las antiguas minas de estaño. Extremando las precauciones nos desviamos para ver la mina de San Eulogio de los tiempos de Felipe V, desde aquí bajamos hasta el arroyo que nos conduce de nuevo al área de los Sauces.


Una venganza dulce y agradable. ¿ A ver cuando nos vengamos de La Tiñosa?


Un abrazo de árbol para tod@s





jueves 11 de octubre de 2007

Algeciras-Tarifa por la costa.6-10-07















LA INACABADA
Había que arrancar la temporada del Reventón y dejarse de pamplinas. Tras la reunión que mantuvimos en el Bar Molino el Miércoles día 3 de Octubre y donde se trataron las próximas salidas de este mes, como de costumbre quedamos a las 7 de la mañana en la naves del SENPA. Antes de salir recibimos el mensaje de Antonio Domínguez más conocido como Antonio el de Dos Hermanas diciendo que no podía venir. Ya empezamos... En total nos juntamos cinco:Lola, Domingo, Frasquito, Manuel Arriaza y Victor. El pateo fue maravilloso y el dia casi el ideal. La ruta de Algeciras a Tarifa por la costa es uno de los paseos que hay que repetir,no sólo porque no llegamos a realizar todo el itinerario, eramos pocos, alguno cansado...en fin tenemos que ir todos y disfrutar de una zona tan cercana pero tan desconocida.




El camino no presenta grandes dificultades ni desniveles de consideración sólo algunos tramos donde la maleza se presenta en forma de galerias y matorral y acabas un poco arañado , sobre todo si vas en mangas cortas. El comentario del momento fue el del gato:




-" Mire doctor que el otro día estaba agachado limpiando la bañera y el gato se me puso encima queriéndome echar una vareta.



- ¿Y qué? lo trae para caparlo ¿no?- dijo el veterinario .



- No, no -respondió- para cortarle las uñas.






Durante todo el recorrido estás divisando el Djebel Musa y las calas que intermitentemente vas recorriendo.Son sitios espectaculares, el mar, el verde, las piedras... y los restos de pateras que te hacen pensar lo difícil que lo tienen algunos seres humanos.




Luego a mitad del camino y una vez pasada la torre del Fraile nos volvimos por donde habiamos venido. No estuvo mal para ser la primera salida de la temporada. Al volver y como no habiamos gastado la viandas propias del pateo entramos en la playa de Getares y saciamos el apetito a base de cerveza, ortiguillas,boquerones, puntillitas, croquetas... creo que nos clavaron.En fin cosas de los senderos. Hasta la próxima

martes 27 de febrero de 2007

Xauen 23, 24, 25 de febrero de 2007


JalapaXauen

Los altavoces de ferry que hace la travesía del Estrecho desde Tarifa a Tánger repitieron en varias ocasiones lo que había que hacer para poder desembarcar. Los miembros de la expedición El Reventón ajenos a los mensajes disfrutaban en cubierta. Cuando llegó la hora del desembarco y mezclados entre el resto del pasaje fueron rechazados por la policía de aduanas ya que los pasaportes se sellaban en el barco. Cargados con sus mochilas emprendieron el regreso al barco en busca de la ventanilla de sellar. Pasaron unos minutos de incertidumbre, la ventanilla estaba sola, el personal de servicio no echaba cuenta, y al rato largo aparecieron dos funcionarios. Sellaron los pasaportes pensando que siempre hay gente que no se entera de ná.
Llegamos a Xauen de noche, casi dos horas desde Tánger por una carretera donde la linea continua parece no existir para el tránsito local. El punto de encuentro en Xauen es el Parador. Allí nos esperaba Abdul, nuestro contacto. Nos presentó a su hermano Mohamed, que sería nuestro guía durante la estancia y nos dirigimos al hotel Chams (El sol). Agasajados por Mustafa(encargado del hotel) con té y pasteles, nada más llegar empezamos a sentirnos cómodos, tranquilos, y con ganas de pasarlo bien. La cena fue en casa Hassam un afamado restaurante donde la comodidad y la gastronomía se unen para mostrarte que estás en el Riff.
El hotel Chams es azul y esta en la calle Siada el Horra. Es nuevo y tiene 8 habitaciones, desde su azotea se ve la ciudad, sus callejones, sus mezquitas y el ir y venir de sus habitantes. Por la mañana los niños van al colegio, el valle y la montaña se muestran ante nosotros... es de día y nos espera la ruta del Kalaa.
El sendero del Kalâa es un paseo cómodo de cuatro horas de duración que transcurre por la ladera del Yebel Kalâa, pasando por varios núcleos de población rural donde solo se veía trabajar a las mujeres y a los niños. Ellas cargando enormes fardos de leña y trabajando la huerta, los niños con el ganado, ovejas y cabras. Todo sonaba a pueblo, el rebuznar de los burros, el canto de los gallos o el ladrido de los perros se cruzaban con las personas que transitaban por las innumerables vereas y caminos que tiene el valle que vas divisando.
A medio camino paramos en una especie de bar donde se servía té y se fumaba madame tranquilidad, varios hombres tomaban el sol y dejaban transcurrir el tiempo. Mientras saboreamos un reconfortante té, Mohamed, nos comentó que se sentía orgulloso de ser guía y que estuvo con Canal Sur realizando un documental sobre Xauen , sus montañas y las innumerables muestras de la colonización española que tiene la ciudad.
También nos contó como admiraba a Rita Marley por haber sido su guía y porque en una ocasión en la que se disponía a comer todo el séquito, Rita Marley ordenó que primero comieran los obreros y luego ellos.
Entrañable amabilidad la que nos produjo Mohamed, siempre atento con nosotros. Abandonamos la ruta del Kalâa por un pinar que nos devolvía a Xauen por el barrio berebere. Aunque sus callejones están totalmente aislados del bullicio exterior, tienen como vida propia. De ellos se desprenden olores olvidados y nuevos. ¡Ojalá volvamos!.

lunes 19 de febrero de 2007

..............VOLVIERON CON LA BOCA ROTA ...........(La Tiñosa 17.02.07)